Actividad 1.2 Entre la docencia y mi profesión
El desempeño cómo docente se describe como una gran aventura, la misma contempla varios matices, los cuales representan los momentos y vicisitudes por los que nosotros los mentores atravesamos. Años atrás cuando un servidor se inició en la docencia, no tenía ni la idea más remota a lo que me enfrentaría, sin embargo es válido mencionar que la experiencia familiar sirvió como motivación, ya que mi abuela, madre, hermana, prima y tía tuvieron formación docente, unas en nivel primaria y otras en educación especial y preescolar; sin embargo al enfrentarme a un grupo de estudiantes de nivel secundaria o primaria, se dibujaba en mi mente como algo en lo que no tuviera el control, daba pavor el tan solo pensar que aproximadamente 35 a 40 niños, saltando, conversando, permisos para ir al baño cada 5 minutos, etc. , fueran sacarme de mis casillas.
Años atrás cuando era un recién egresado del colegio de bachilleres en mi pueblo de origen Dzidzantún, Yucatán, las opciones no eran muchas, salvo el tener que decidirse por tratar de ingresar a la Escuela Normal Experimental en Educación Primaria, había que trasladarse a la ciudad de Mérida, lugar de nacimiento de un servidor, para poder escoger otras opciones en nivel superior. Mi mente navegaba entre estudiar Licenciatura en Turismo o Antropología, ya que es un área de las Ciencias Sociales que me ataría, y aún hoy en día, me sigue fascinando; sin embargo las culturas, la gastronomía, los idiomas lugares y geografías lejanas permearon de sobremanera en un servidor, haciendo que incline por Turismo. Es importante mencionar que la carrea en si lleno mis expectativas de momento, la cual combine con estudios de Inglés en la Coordinadora de idiomas CODI de la Universidad Autónoma de Yucatán terminando los cuatro libros del programa de Inglés Coloquial, para continuar con Inglés Avanzado I, e Inglés Avanzado II, y finalizar con Inglés Conversación I y II.
En ambas escuelas tuve diversos tipos de profesores, en primer término, profesores que tan solo se atenían a lo establecido en el plan de estudios, otros iban un poco más lejos con alguna que otra sugerencia, y finalmente aquellos que innovaban, y proponían nuevos esquemas para trasmitir el conocimiento, gracias a estos últimos prendieron la chispa en un servidor para explorar el estar del otro lado del salón. Por aquellos tiempos faltando un año para que concluya mis estudios de licenciatura, un conocido del entonces maestro de la materia de historia de México, él Prof. Raúl González le preguntó si contaba con algún alumno que recomiende para dar unas clases de historia en una preparatoria, y este casi al instante le respondió, si tengo a uno, se refería a un servidor, sería muy largo y tedioso describir mi periplo, el cual inicio desde que el Prof. González me notificó la propuesta hasta el día en que me presente a la preparatoria, esta por demás mencionar que aquella noche no dormí. Los años transcurrieron, obtuve empleo en una agencia de viajes y en la Secretaría de Fomento Económico del gobierno del Estado, para después intégrame de lleno al Centro de Apoyo a la Investigación Histórica de Yucatán del Gob. del Estado, donde se me encomendó coordinará proyectos educativos, ósea vincular el Centro de Apoyo con las escuelas de nivel Medio Superior y Superior, con tal responsabilidad decidí inscribirme en la Maestría en Ciencias Sociales de la Escuela Normal Superior de Yucatán, y motivado por mis planes de superación terminé el programa completo; posteriormente curse una serie de diplomados y talleres en diversas escuelas de nivel superior, y actualmente estoy en proceso para ingresar a la Especialización en Docencia. Al cabo de un par de años de haberme integrado al Centro de Apoyo se me presentó una oportunidad de ingresar a CBTA No 165, había una
vacante para impartir la materia de inglés, y así de tal forma el destino me puso de nueva cuenta frente a un grupo de adolecentes; lo cual he de mencionar que es del todo gratificante, en verdad me gusta lo que hago.
Lo anterior conlleva a reflexionar sobre el origen de nuestra profesión y la actividad que llevamos a cabo, o el área en que nos despeñamos; tal es el caso de un servidor, como señalé con anterioridad estudié turismo y termine involucrado en proyectos educativos e impartiendo clases a nivel bachillerato; sin embargo el mapa curricular de mi licenciatura contiene materias que me sirvieron y me sirven aún para mis clases.
Estoy seguro de que la varita mágica con la que podemos solucionar todos los problemas en la escuela no existe, sin embargo lo que si existe es voluntad e interés, y sobre todo gusto por hacer las cosas lo mejor posible. Hoy en día los adolecentes y profesores viven tiempos de cambio, tiempos de diversidad, tiempos de integración; lo cual demanda una mayor preparación, actualización y sobretodo una mayor comunicación con los contextos reales; los problemas del ayer sirven como experiencia y ejemplo para mejorar, los docentes de hoy se atreven a mas, innovan y se arriesgan más , por lo consiguiente su forma de pensar los hace estar más cerca de las soluciones reales, su visión es mas integral y su hacer docente transcurre en bajo un enfoque humanista, tal cual debe ser.
Los docentes de hoy en día que se nieguen a evolucionar estarán condenados al ostracismo, serán como objetos inanimados. Nadie dijo que fuera fácil, pero tampoco nadie dijo que fuera imposible, el verdadero temor es interno, hay que vencer a ese leviatán interno y reutilizar esos miedos transformarlos en acciones positivas, con coraje, con valentía, con imaginación.

Estimado Neil:
ResponderEliminarSigue faltando el ejercicio realizado sobre los saberes de tus alumnos.
Las otras dos actividades ya quedaron registradas.
Saludos.